Kujibiki Tokushou Musou Haremu ken – Capítulo 30

Capítulo 30: Podría simplemente hacer un harén

Traducción: Unknown Soldier

 

[[NT: pues sí más o menos estoy de vuelta, por ahora intentaré sacar el resto de capítulos que tengo empezados pero me temo que no voy a poder ser constante por un tiempo. Además se me acercan las semanas de los exámenes finales y estaré todavía más liado, aun así intentaré sacar algo más.

En fin, disfrutad de la novela.

~Unknown Soldier~

]]


 

Delfina estaba exhausta encima de la cama.

 

Le di cariño durante dos horas sin parar, por lo que ella estaba tan cansada que no podía moverse.

 

Por otro lado, yo estaba fresco, quiero decir, que no tuve suficiente.

 

Pensándolo seriamente, lo hice muchas veces, pero quería hacerlo más.

 

Como cuando no tienes hambre pero picoteas algo y es entonces cuando te entra el hambre, algo así.

 

Esto no me había pasado antes. A decir verdad soy bastante normalito en ese sentido.

 

A lo mejor esto es–– ¿Mi vitalidad también se ha multiplicado 777 veces?

 

 

[…Estoy seguro de que sí.]

 

 

Dije suspirando mientras miraba a eso, que no volvía a su estado normal. A pesar de haberlo hecho más de 10 veces, al ver la situación, era la prueba de que ahora era así.

 

A pesar de haber hehco eso, quería hacerlo mucho más.

 

Quería hacerlo con el cuerpo, y también quería hacerlo con otro significado.

 

Recogí el ticket que no estaba ahí cuando empezamos, ese ticket.

 

Estoy seguro que es el ticket de lotería que aparecía cuando le estaba dando amor a Delfina.

 

Con las ganas de querer hacerlo por mi cuerpo y también por los tickets, quería hacerlo mucho más, pero me sentiría mal si continuara con Delfina más de esto.

 

U~n qué debería hacer.

 

 

[Lo siento…]

 

[¿Um?]

 

[No pude… ser de ayuda.]

 

 

Delfina se disculpó exhausta.

 

 

[No te preocupes por eso.]

 

 

Si es realmente 777 veces, una sola mujer no puede conmigo.

 

Es por eso que Delfina no ha hecho nada malo.

 

No ha hecho nada mal, pero en realidad estoy preocupado.

 

A fin de cuentas mi única pareja es Delfina. Si Delfina se da por vencida, ya no me quedan más compañeras.

 

¿Qué debería hacerlo yo solo?

 

No, eso es muy triste, y seguramente el ticket de lotería no aparecerá.

 

Estoy seguro de que no podría hacerlo con eso. No es por nada es especial pero al menos lo se.

 

 

[Llamaré… a la sirvienta.]

 

[¿Sirvienta? ¿Te refieres a Miu?]

 

[Sí, en mi lugar ella estará con Yuuki-sama––]

 

[Ah~, Miu no es así.]

 

[¿Eh?]

 

[¿Eh?]

 

 

Delfina se sorprendió por alguna razón.

 

Estaba sorprendida pero rápidamente recobró el sentido y dijo:

 

 

[Entonces, esa maga.]

 

[¿Io? Io es diferente.]

 

[¿Eh? Entonces Helen-denka…]

 

[Helen también es diferente.]

 

[Yuuki-sama… ¿Puedo hacerte una pregunta sin importancia? A parte de mí, ¿Tienes a alguien más?]

 

[…A nadie.]

 

 

No sirve de nada que lo oculte así que se lo dije claramente.

 

No hay nadie más así que no se puede hacer nada.

 

 

[¿De verdad?]

 

[Sí.]

 

[Pensé que Denka y esa maga, que las dos eran así.]

 

 

Si bueno, lo puedes interpretar así. Quiero decir que quiero hacer eso con Helen.

 

Pero no ha habido ninguna oportunidad, viene a menuda pero se va a  casa sabes.

 

Es por eso que todavía no hay nada así.

 

Helen.

 

Cuando lo recordé me excité.

 

Excitado, duro y muy doloroso.

 

 

[Uhm, Yuuki-sama.]

 

[¿Un?]

 

[Me he recuperado un poco… yo seré tu pareja.]

 

 

Dijo Delfina con un poco de vergüenza.

 

Eso no quitó que fuera un poco dolorosa pero estaba contento con su atractivo.

 

La tiré y le susurré ‘Gracias’ en su oreja.

 

 

 

Al día siguiente seguía excitado.

 

Por la mañana, hice equipo con Io como era normal, hicimos nuestra rutina, cazamos vacas de montaña y picamos Orycudite, pero no pude evitar echarle miradas.

 

Io vestía un atuendo de maga con muchas capas, pero por alguna razón la pocoa piel que se veía era muy sexy.

 

Al ver eso, mi excitación empeoró.

 

Corté al Orycuto.

 

Lo aplasté con Eleanor, lo destrocé otra vez en cuanto se recuperó y lo volví a partir de nuevo.

 

Es lo mismo que cuando intentas sacártelo de encima haciendo deporte. Lo hice con todas mis fuerzas.

 

Pero no sirvió de nada. La excitación en vez de menguar se hizo todavía peor.

 

Se volvió fatal, por lo que le dije una excusa a Io y nos separamos.

 

Después de separarnos, estaba en las praderas.

 

Dentro del pueblo hay mucha gente, pensé que aquí estaría mejor.

 

Hay muchas chicas jóvenes y preciosas. Si me quedo dentro del pueblo puede que acabe explotando y cometiendo algún crimen.

 

En las praderas esperé hasta que se hizo de noche, a la hora prometida, usé la Pluma de Teletransporte y recogí a Delfina.

 

En la mansión de Delfina, no estaba sólo ella, Helen estaba allí.

 

Helen no vestía ropa de incógnito, si no la misma que cuando la conocí por primera vez, un vestido de princesa.

 

Un vestido muy abierto, dando énfasis en su pecho y mostrando elegancia, ese tipo de vestido. Y Helen vestía eso.

 

En cuanto vi eso, exploté.

 

 

 

 

 

En el dormitorio de la mansión, Helen y Delfina estaban sobre la cama exhaustas.

 

Es el resultado de darles amor hasta que casi se desmayaran, ambas no podían casi ni moverse de lo cansadas que estaban.

 

Y yo sigo como una rosa y con ganas de más.

 

A pesar de que la cantidad se incrementó en dos, tuve el mismo resultado que anoche.

 

 

[Q-que dos no sean suficientes…]

 

[Es… normal. Es porque es Kakeru-sama…]

 

[Si sigo así mi cuerpo no aguantará…]

 

 

El balbuceo de Delfina me llegó a los oídos.

 

Al decirlo así no me siento tan mal como hombre.

 

Por cierto, conseguí un ticket de lotería. Conseguí un ticket después de darles amor más de diez veces a las dos, por lo que no depende del número de personas.

 

Sólo las puedo conseguir de forma aleatoria como cuando mato monstruos.

 

Quería confirmarlo haciéndolo un par de veces más, pero las dos decçíanq ue su cuerpo no aguantaría.

 

Sería problemático si las forzara y se desmayaran.

 

Helen y Delfina, mis mujeres.

 

No tengo esa necesidad de destrozar con gusto a mis mujeres. En vez de usarlas hasta que no aguanten más, debería ser mucho mejor mantenerlas a mi lado y amarlas para siempre.

 

……Y al pensar eso, una oleada de excitación me invadió.

 

Sin usar como excusa el ticket de lotería, empecé a querer estar excitado normalmente.

 

Mirá a las dos de encima de la cama.

 

Tal y com o pensé, no puedo forzarlas.

 

Tengo dinero, en este caso una prostituta podría–– en ese momento llamaron a la puerta.

 

 

[Señor, Io-san ha venido–– ¡Hyan!]

 

[Kakeru-san, cómo está tu salud Kakeru-san––¡Kyaa!]

 

 

Miu e Io entraron a la habitación.

 

Polillas volando hacia la llama.

 

Miu es mi sirvienta esclava y mi propiedad, Io me admira y de acuerdo con Eleanor es mi ‘devota’.

 

Lancé a ambas sobre la cama.

 

 

 

 

Ahora eran cuatro las que no se podían mover sobre la cama.

 

Miu e Io que habían tenido su primera vez no podían moverse, Helen y Delfina podían moverse todavía menos.

 

Pero yo sigo todavía muy fresco.

 

Tengo un problema.

 

Estoy en apuros, pero no es el nivel de sólo estar en apuros.

 

Estoy perdiendo el juicio, miré por la habitación para ver si podía hacer algo al respecto (A pesar de no poder hacer nada.)

 

Eleanor apoyada sobre la pared entró en mi campo de visión.

 

 

{¡N-no puedes hacerme eso!}

 

 

La voz angustiada de Eleanor resonó en mi cabeza.

 

 

[Quien haría eso estúpida.]

 

 

Estaba tan excitado que constantemente estaba en tensión, pero aun así, eso es imposible. Es imposible hacer nada con la apariencia de espada de Eleanor.

 

Quiero decir que es imposible de cualquier manera.

 

……Puede que fuera peligroso con su apariencia de niña en el local de la lotería.

 

 

[Mi Señor es el diablo…  *ShikuShiku*]

 

[Kakeru-san es tan increíble como me imaginaba…]

 

 

Miu e Io balbuceaban algo. Miu tenía una cara de estar un poco de malhumor, pero Io era la que más estaba en trance de las cuatro.

 

Al verlas me excité de nuevo. También me excité al ver a Helen y Delfina exhaustas.

 

Como era de esperarse–– esto es malo.

 

 

 

 

Bajo en el sol de la mañana, tenía una expresión sobrecogedora.

 

Detrás de mí, cuatro personas estaban desmayadas encima de la cama con una expresión placentera.

 

El resultado de hacerlo unas cien veces, fue el de conseguir tres tickets de lotería y finalmente un poco de–– volvió a la normalidad lo suficiente como para vivir tranquilo.

 

En los eventos de estos dos días resolví:

 

Como conseguir tickets de lotería.

 

No dejar que las chicas murieran de cansancio.

 

 

[Haré un harén.]

 

 

Eso dije.


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18 comentarios en “Kujibiki Tokushou Musou Haremu ken – Capítulo 30

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